
Amanece con nuevo punto de vista.
Hoy es el primer día de mi nueva vida (buf, que solemne suena eso) y parece que me está sentando bien volver a recuperar el control, al menos parcial, de mi tiempo.
Decidir qué voy a hacer y cuando es una sensación cuando menos curiosa, que solamente pasa después de llevar unos días vacaciones y se va uno acostumbrando a elegir lo que quiere hacer con cada nuevo día.
Verdaderamente es muy agradable.